Masaje que requiere colaboración activa por parte de la persona que lo recibe, ya que resulta muy excitante, erótico, divertido y elegante al mismo tiempo. Se recibe cómodamente tumbado en futón y se estimulan todos los sentidos, consiguiendo una excepcional sensación de relajación. Se usan para ello aceites esenciales de suave aroma y la presión controlada de manos y cuerpo de la masajista aplicada por la totalidad del cuerpo de la persona que lo recibe.
Este mágico masaje se trata de uno de los favoritos de nuestra clientela, ya que representa una atípica ruptura entre la división de roles “masajista” y “masajeado”, pasando masajista a ser receptora y receptor a ser masajista, durante algunas partes del mismo, para después retomar el rol original cada uno. La empatía durante este masaje será máxima y los niveles de erotismo, rozarán el máximo nivel. Solo hay que tener sensibilidad para disfrutarlo, capacidad de relajación y ganas de dar y recibir placer.
Otro aspecto novedoso de éste masaje en concreto, consiste en el cambio de posturas que se dan lugar durante este tratamiento, concepto completamente innovador, que hace de éste masaje el más dinámico de todos los que componen nuestra carta. Por el contrario, no deberían practicar éste masaje, personas que esté cansadas o sin ganas de ser parte activa, éste masaje requiere de la activa colaboración del que lo recibe.
Tras el intercambio de posturas, la conexión física y emocional entre ambas partes suele ser muy elevada, mejora la capacidad de comunicación no verbal y la expresión corporal.
Como en todos nuestros tratamientos, puedes finalizarlo con una ducha al gusto en completa privacidad y con todo lo necesario.